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Superficie, largo, ancho
Es la mayor isla lacustre del país, con unos 20 km de máxima extensión y un ancho variable de 200 a 4000 m, lo que le confiere una superficie total de 3710 hectáreas.
Su suelo se caracteriza por contar con un terreno escarpado. Está fuertemente modelada por la acción de antiguos glaciares que cubrieron la región y dejaron sus huellas en los acantilados abruptos de la mayoría de sus costas. Así y todo, posee algunas playas apacibles, con fina arena.
Se encuentra a 764 m sobre el nivel del mar, y su cumbre máxima es el Cerro Quemado, que llega a los 1050 m. Presenta en su extensa geografía, interesantes y amplias lagunas interiores, además de varios mallines.
- Especies arbóreas autóctonas e introducidas
Entre las especies más difundidas se destacan los cipreses y los coihues que alcanzan los 30 m. de altura y arrayanes de espectacular belleza, tanto por su porte como por su vitalidad. Como en todo bosque mixto, se entremezclan muchas otras variedades locales, tales como calafate, laura, maiten, caña colihue, radal, ñire y hongos. Una importante característica destacada en la Isla es que en su zona central, se procedió (décadas atrás) a introducir una muy amplia variedad de especies europeas y norteamericanas, en forma experimental y con fines comerciales. Se observan allí con facilidad sequoias, pinos, eucaliptos y muchos otros.
- Fauna autóctona e introducida
Casi todos los animales autóctonos de la región, son factibles de encontrar en la isla. Entre ellos, el pudu-pudu y el monito del monte. Entre los peces, se destacan las percas. Hay también poblaciones de cormoranes marinos, gaviotas, jotes, bandurrias, avutardas, pájaros carpinteros, chucaos y picaflores.
Con todos ellos, conviven especies introducidas en tiempos más recientes, como el imponente ciervo colorado, que es de fácil avistaje en las condiciones y los momentos propicios.
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